Llegaste tu
sin avisar
¿a quien le debo
el valor del beso
que tu me das?
A. Santiago.
Las buenas noticias también las trae el viento,
acompañadas de esa tan añorada felicidad,
que de vez en cuando descubrimos o alcanzamos,
pero esa que nos hace en verdad plenos.
Sin medir el tiempo,
sin importar que la mayor dicha nos traerá nostalgia
sin acordarnos del mañana,
consumiendo cada segundo de frente al viento.
acompañadas de esa tan añorada felicidad,
que de vez en cuando descubrimos o alcanzamos,
pero esa que nos hace en verdad plenos.
Sin medir el tiempo,
sin importar que la mayor dicha nos traerá nostalgia
sin acordarnos del mañana,
consumiendo cada segundo de frente al viento.
No comments:
Post a Comment