A veces el espiritu navideño me golpea mas pronto que otros años, a veces me golpea levemente, a veces ni eso, y en estos 31 años de repente alguna vez me he convertido en el grinch... pero este año, al igual que el anterior no tengo nada que pedir, a menos que sea la paz mundial, la estabilidad política y que no se devalúe el peso, pero creo que no esta en manos de Santa o de los Reyes, y haciendo revisión rápida de lo que ha sucedido este año, creo que ha sido maravilloso, empezó flojo, pero mejoró al final, jajaja, yo me entiendo.
El caso es que hoy que fui al cine con la chaparra, me di cuenta de cuan afortunada soy, al tener la posibilidad de hacer algo tan simple como eso, ver una mala película infantil, con una mano calientita sobre la mía preguntandome cosas toda la película, pidiendome que la lleve al baño, o preguntandome si ya se iba a acabar, lo afortunada que soy porque alguien ansía que llegue navidad, y que me contagia de esa magia de creer en algo y en la inocencia.
Este año me di cuenta que podía hacer cosas que nunca me hubiera atrevido, como ir al banco sola, manejar en una ciudad enorme y me di cuenta que soñar otra vez no es tan difícil.
Me enamore otra vez y alguien se enamoro de mí, así como estoy asi, como soy, y sin querer que cambie mucho mis malos hábitos (exepto por la comida chatarra, morderme las uñas y pensar que no puedo hacer las cosas sin intentarlo) y descubri que los problemas estàn y que depende de nosotros sortearlos para alcanzar la felicidad.
Mi madre y mis hermanas estan bien y eso es importante. Tengo dos amigas que aún en la distancia están conmigo siempre. Y que siempre me han deseado lo mejor.
Esta navidad no será inolvidable, será tan buena como es mi vida ahora.